Dame sólo un minuto para volver a ser esa niña que fui...
Sólo un momento para llenar esta plaza de colores,
vaciar esta tristeza enlatada en lamentos
y jugar con arena de los recuerdos,que se liquiden en mis manos.
Déjame tomar esas piedras para formar castillos de ilusiones
y construír un vuelo que sostenga estas alas impúdicas...
Me alojo bajo este sol que entrega sortijas
a aquellos que alguna vez serán como yo.
¿Quién soy acaso?
No soy pasado...
Cruzo estas piernecitas entre fango húmedo
y me animo a soñar con ojos abiertos de la expectancia
y el desasosiego de la existencia.
Nadie me enseñó a llorar,
pero no tuve que aprender a sufrir.
¿Cómo se implora en el silencio?
¿Debo contender el baluarte del dolor?
Serena me detengo,
abro jardines ocultos y edifico ninfas en honor a estas aguas calmas.
¡Lagunas de la infancia!
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