Llevo vidas buscándote.
Eras ese caminante solitario que pasaba por mi lado
cuando de niña te miraba desde lo alto,
desde lo llano
o cualquier punto del universo.
¡Trémula muchacha ante latidos irrefrenables!
Eres quén yo creía ver pero con otro rostro.
¡Bendito ese brillo en tus ojos!
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