miércoles, 15 de julio de 2009

Cristales empañados por la tristeza.

Estrellas fugitivas por la tibieza de otros cielos que cubren la noche y tapan el olvido.

Luna llena de recuerdos que nos hostigan, nos persiguen, te inquietan.



¿Cómo explicarle al mundo que ya no existen más ángeles, ni almas enamoradas?

Todo se perdió en la quietud del amanecer.

Un alba que arraza horizontes o desiertos esclavizados por la esperanza o el desengaño.



¿Cuáles son esas memorias que te inquietan?

Moverás tu mente hacia otras tierras donde hayan cielos, al menos resquebrajados,

pero cielos donde habiten estrellas de tu camino y existan lunas eternas como diamantes perlados...



¿Cuesta tanto creer en aquellas verdades que perforan la vista?

Esperamos ciegos con la virtud de soñar con otros ojos,

pero ¿qué quedará después de todo?

Una pluma, una promesa, un ángel herido y un lugar inhabitable para nosotros,

porque ya no queda más sitio para unir nuestras almas...

1 comentario:

  1. Si no hay mas almas enamoradas, por que es que aca estoy leyendo la poesia de una? Por mas que este mundo se haga el sordo todavia quedan pequeños espacios de comunion entre los soñadores.

    Cuando vuelva le voy a pasar a Sabrina el libro del que te hable.

    Me ha sido grato leerte. Lo voy a incorporar a mi rutina internautica, un abrazo

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