sábado, 6 de febrero de 2010

Camino descalzo entre barro, entre estiércol,
olor hediondo que salen de estas tierras húmedas.
Ríos de llantos, de angustia... ríos de esperanza.
Aún conservo la ilusión de aguas calmas.

LLuvia infinita de lágrimas con un rostro inútil que disimula.
Hay cosas de las que no se vuelven,
no podré volver de aquella imagen.

No me pidas que olvide,
hay cosas que no se pueden quitar de la piel,
hay momentos que duelen ,que atraviesan, que sangran...

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