Esas balas que penetran en cada uno de nosotros
matan las mínimas ilusiones de un lugar en el mundo.
Predios de fortunas siniestras,
aclamados por la desdicha de la "dicha" de otros.
¡Hambre de esperanza!
Sonrisas sin dientes de masticar tanta amargura y
tanta pobreza.
¡Pobres ellos!
Esos otros que ignoran este canto a la historia.
Poesía-presente que irradia el dolor de unos muchos que luchan
cada minuto de la existencia.
Batallar en la ciudad con sombras de muertes injustas,
de vidas inertes,
de esperanzas inquietas.
Jujuy/julio 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario