Soledad que te acompaña,
que cobra cuerpo
y te enfrenta para lastimarte.
Ahí estás,
sola,
en un rincón acurrucada
donde las palabras sólo fueron discursos vacíos
que no traspasan sino que quedan alrededor,
merodean,
molestan.
No cubras tus oídos con algodones sucios que no tapan.
La soledad es tu compañía,
no vale la pena retorcerte en ese recóndito lugar,
lleno de bazofia y recuerdos.
No alzes la mirada para constituirte en un lugar que ya,
no te pertenece.
Levántante...
Mírate en el reflejo del agua
y borra esas lágrimas que caen sigilosamente.
No te mientas para disimularte,
no te disimules mintiéndote.
No sirve que accedas a la mirada con esa máscara que caerá
y dejará marcas insondables.
Enfrenta esta compañía que te desarma,
pelea contra ella.
No te quedes allí,
no esperes niña,
no lo hagas...
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sol-
ResponderEliminaredad.
que tema che!
el sol como velita consumiendose en la edad del abuelo. La edad del sol.
muy lindo vane.